lunes, 21 de marzo de 2011

partida

Aquí ya no hay belleza.

Todo se lo llevó la mar con ella,
perfil, corazón y piedra.

Tres montañas nevadas a lo lejos
alzan sus crestas frías.

Mar vasto, azul cobalto, en medio,
entre el pálido mármol y el caballo que había.

Aquí no está el trigal de tu cabello
ni el lapislázuli de tu mirada esquiva.

Aquí ya no hay belleza,
Se la llevó la mar a su tristeza
de memoria infinita.

Y parto ahora, hacia tí, hacia Ithaka,
sobre las olas agresivas y vacías.

Aquí no hay nada. Y cuando se quiere
lo amado ya desvanecido,
si hay que morir se muere,
por salir al camino.

domingo, 13 de marzo de 2011

agua (marcel)

Por las choperas ocres
la lluvia baja,
sobre las hojas mustias
deditos de agua.

En el viento del llano
como retoza
la lluvia, agüita fresca
para tu boca.

Niño, como en el cielo
de mi nostalgia,:
beso de ángel la lluvia
sobre tu cara.

La lluvia es una hada
suave y pequeña
que en tus ojos de agua
va y se despeina.


Cuando todo está lejos,
no desesperes,
que te traerá la lluvia
lo que quisieres.

lunes, 7 de marzo de 2011

emigrados

Lo que ví.

.

No nos engañemos-
Nadie sabe tanto
como quien ya está bien harto
del hijoeputa invierno.

Como tú y yo.
Ea. Hermanaos a las esquinas
con las orejas heladas
y la barriga partida
de inquina
y añoranza.

Tú mostrando
una foto de tu hija,
como un cabrón loco de atar.

¿Quien te iba a entender,
tu rabia vasta
como un mar?

Que ella me quiere poco.

¿Y cómo se quiere, che,
a un hijo de puta loco?

Que no me dejan ver más
a la hija pequeña, che!

Y pa que te quiere ver,
si estás todo el tiempo ebrio.

Andá a cagala, gallego,
¿vos qué carajo sabés
de sentimientos?

Pasá la botella, viejo,
así me callo, que acá
nadie me escucha el tangeo.

Aunque haiga un metro de nieve
yo siempre pienso que estoy
allá por Montevideo.

De carnaval

En el folclore celta se asume que existe otro mundo más real que el que vemos con los ojos.
Nuestra realidad como entes con alma y afectados por la memoria es más perceptible en aquel mundo del psyque que en este otro de imágenes y sensaciones.
Por eso las canciones que celebran lo más bello que nos ocurre en la vida siempre se refieren a algún lugar que es un reflejo de otro lugar.
El idilio de la bella irlandesa que luego fenece y es cantada por su desolado amante, ocurre en las laderas de Slieve Namon, un monte que existe, que puede ser visitado por cualquiera, pero que en realidad es un lugar sagrado. El Slieve namon de la canción es como el mar junto al cual vivía Annabel Lee, en el hechizante poema de Poe; el mar del alma, donde el cielo es negro y preñado de simbolos de fuego que presagian los desenlances nefastos.
Porque el verdadero amor de los humanos está condenado a ser un estigma y una tragedia, por imposible.
Se busca a la compañera del paraíso, se busca al amante demoniaco, se busca, siempre, el mito, que es una representaciónn vaga de una verdad perdida, de otro mundo aún presente en nuestra llamada memoria historica.
Claro que los vampíros, las hermosas doncellas muertas de los cuentos góticos, los extraños caballeros de las leyendas, que raptan a las virgenes para llevarlas al mar de los galeones de oro y esmaraldas, al infierno del crepúsculo, no son sino las formas con las que el psyque nos devuelvelas semblanzas del amor perdido, perdido eternamente, a través de los tiempos.
Ayer fue Antroxu en Asturias, el extraño carnaval que mezcla el deseo con la ambigüedad y el terror-
Como siempre, en completa soledad, de negro absoluto, con el largo abrigo de cachemira y un antifaz rojo, me deslicé entre el gentío por las calles de Gijón.
Máscaras de todo tipo, plumas, abanicos negros, dorados, multicolores, por encima de los cuales me buscaban , equivocamente, fugaces miradas.
La belleza estaba presente, la sugestión, la tristeza. Todo lo humano, lo de siempre.
A las cuatro de la mañana la música y el vino se habían instalado en mi cabeza, y el mundo ya era una pantomima inquietante, como si se acercara el fin del mundo y todos hubieran tirado la precaución al olvido.
Estaba de pie junto a la barra de un bar. Una chica hermosa, de edad indefinible, se acercó a mí. Iba vestida de bruja, con un gran escote que mostraba la juventud tersa y deseable de sus senos. Pierna largas, perfectas, visibles por la larga ranura de la falda. Vï los ojos detrás del antifaz, verdes, juguetones, ébrios. La boca, pintada de granate. Una cara inocente, de Boticelli. Sus bucles eran dorados y tenían olor a niebla.
-Estoy cansada-me dijo- Bebí demasiado. ¿ Me dejas reclinar la cabeza en tu hombro?
-Solo si es para siempre-contesté, con mi ironía que casi nunca es comprendida-
- Será para siempre- dijo ella.
Y apoyó su cabeza en mi hombro, un segundo. Despues se rió de forma exquisita y, danzando,
se perdío entre el gentío.
Y aún siento el peso de su cabeza sobre mi hombro. No faltó a su promesa. Fué para siempre.
Porque Gijón, Antroxu, y ella, ya han pasado a ser parte del mundo inmemorial que llevo, tristemente, dentro de mí.

jueves, 3 de marzo de 2011

EL TRUEQUE

EL TRUEQUE

- Todo a cambio de saciar su sed de sangre y poder.
Dijole Anaconda a Don Viracocha, que además de haberla creado era dios del Amazonas.
Ya nadie le temía, ni siquiera las anguilas. Temían a aquella culebrona vieja. ¡ Qué envidia le daba!
-¿Y qué es todo, dime ? preguntó el dios, mosqueado,
- Morir en paz y no aterrorizar a nadie - dijo la serpiente, bostezando.
- Bien- contestó el dios- A cambio me darás tu camisa.
Se hizo el trato. Anaconda murió y descansó. Don Viracocha se puso su camisa y empezó a subir y bajar por el río, metiendo miedo a todos.
El ACABADO

" Todo a cambio de sangre y poder" Terminaba aquella voluminosa biografía.
Cerró el libro.
El hombre de quien hablaba la obra pareciole lejano, irreal, imposible. Casi se reía pensandolo.
Los hechos eran ciertos, eso sí, pero...como observados al revés.
Recordó los días jovenes, cuando se juró a sí mismo mejorar el país, liberarlo.
¡ Hacía tanto!.
Cerró la ventana a la calle, donde ahora todos le odiaban. Y, en la soledad penumbrosa de palacio, el viejo dictador lloró amargamente.
Se preguntaba qué carajo había ido mal.
En las estancia inferiores del palacio, irrumpían ya los revolucionarios, que venían a matarle.