lunes, 7 de marzo de 2011

emigrados

Lo que ví.

.

No nos engañemos-
Nadie sabe tanto
como quien ya está bien harto
del hijoeputa invierno.

Como tú y yo.
Ea. Hermanaos a las esquinas
con las orejas heladas
y la barriga partida
de inquina
y añoranza.

Tú mostrando
una foto de tu hija,
como un cabrón loco de atar.

¿Quien te iba a entender,
tu rabia vasta
como un mar?

Que ella me quiere poco.

¿Y cómo se quiere, che,
a un hijo de puta loco?

Que no me dejan ver más
a la hija pequeña, che!

Y pa que te quiere ver,
si estás todo el tiempo ebrio.

Andá a cagala, gallego,
¿vos qué carajo sabés
de sentimientos?

Pasá la botella, viejo,
así me callo, que acá
nadie me escucha el tangeo.

Aunque haiga un metro de nieve
yo siempre pienso que estoy
allá por Montevideo.

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