Si se acerca la pena
yo me salgo
de mi cuerpo a los días
oceánicos:
y vuelto luz y espuma
con las olitas bailo.
Allí siempre me encuentro
tus ojos aguardando:
ellos le dan al agua
sus brillos acerados,
sus alas de ventisca,
sus impetus de pájaro.
Amor, estás tan lejos
pero me estás tocando.
Corro hacia la mar triste
y corres a mi lado.
Tu risa cubre el mundo
del futuro al pasado.
Tus huella pequeñitas
la arena van hoyando.
¡ Oh capitán pirata
con tu espada de palo!
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