viernes, 21 de octubre de 2011

BIEN PAGADO

En su casa de Malibú, un palacio de vidrio y estuco casi sobre la arena de la playa, por pura chulería, no me quité el fedora antes de acomodarme . Venía a cobrar por despachar a su marido.
Encendió un pitillo. Ojos verdes e ironicos. El pelo a lo Cleopatra le caía de perlas . Yo era un gángster enano que compesaba con violencia su falta de estatura y estatuto. Era el día de todos los santos.
-No te voy a pagar- me dijo - No se si lo mataste tú. Estaba borracho y se axfisió con un cacahuete.
-Ya-contesté- pero yo se lo metí en la boca mientras dormitaba.
- No hay forma de saberlo, enanito. Haberle matado de un disparo. Mete la polla en ese vaso de wisky.
-¿Uh?
Nada tan bonito como una mujer guapa con mi polla gigantesca en su boca.
Tengo un gran corazón, así que decidí no ejecutarla.

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