El viento de otoño viene
a las orillas del Huerna
y está murmurando un nombre
entre las hojitas muertas.
Por este puente que cruzo
ya no llega quien solía,
pero aunque camino solo
siento una mano en la mía.
Alrededor de las tumbas
se está erizando la hierba
como si tuviera miedo
de la noche que se acerca.
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