A finales de los sesenta, mis padres emigraron a Canadá. Para tener libertad de moviemiento, a mi me ingresaron en un internado regentado por curas,. era un enorme monasterio del siglo XII en mitad de la montaña asturiana.
Allí las letras definitivamente entraban con sangre. Pero a pesar de haber discutido luego con mis padres los terrores allí impuestos sobre los internos, ellos nunca aceptaron que en un colegio de pago, famoso por la buena enseñanza, ocurrieran tales cosas, y al implicación era que yo me lo imaginaba todo, o que mentía.
Sin embargo, las palizas que allí recibía a manos de los frailes no fueron ni escasas ni superficiales.
Allí conocí a C, aunque nunca fui amigo suyo.Tendría doce años, como yo, pero estaba en otra clase. Era un chaval rubio, de ojos azules y un poco tristes. Tenía la reputación de ser un buen dibujante.
Los internos formabamos bandas que , como respuesta a la diaria crueldad del profesorado, haciamos de las nuestras siempre que podíamos.
Una vez entramos a la clase de C e inspeccionamos su pupitre. Encontramos un cuaderno lleno de dibujos y notas. Los dibujos eran ilustraciones soeces de lo que él, al parecer, hacía con un fraile en particular. Las notas explicaban cómo aquel fraile le obligaba a hacerle favores sexuales a cambio de buenas notas y otros privilegios, como salidas extendidas al pueblo cercano los fines de semana.
Enviamos una nota sin firmar al rector del monasterio explicando lo que ocurría.
A partir de entonces los castigos en el monasteri fueron más frecuentes y duros. Y nada cambió.
Aquel muchacho se sucidó en el rio que pasaba junto al monasterio.
Dicho edificio, hoy día, está siendo rehabilitado y será un parador para turistas en mitad de aquellos preciosos paisajes.
vidal...make contact,,,mike o'neill...mikimiki62726@gmail.com...love ya brother...
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